Diferencias clave: poliéster y acrílico a primera vista
Aunque ambas pertenecen al grupo de las fibras sintéticas, poliéster y acrílico tienen estructuras químicas distintas y, por tanto, diferentes ámbitos de uso. El poliéster se basa en el PET (polietileno tereftalato); el acrílico se produce a partir del monómero acrilonitrilo.
Esta diferencia química determina directamente el comportamiento físico de ambas fibras: el acrílico ofrece un volumen y una sensación térmica similares a la lana, mientras que el poliéster presenta una estructura más densa, lisa y resistente a la humedad.
| Característica | Poliéster | Acrílico |
|---|---|---|
| Retención de calor | Media | Alta (similar a la lana) |
| Gestión de la humedad | Seca rápido, no retiene la humedad | Absorbe poca humedad, se seca lentamente |
| Suavidad | Media — depende del tipo de producción | Alto volumen, tacto similar a la lana |
| Durabilidad | Muy alta, fuerte resistencia al desgaste | Buena — con riesgo de pilling |
| Mantenimiento | Lavado a máquina 30–60 °C, secado rápido | Lavado delicado a 30–40 °C |
| Reciclaje | rPET (infraestructura amplia) | Acrílico regenerado (limitado) |
| Uso típico | Piqué, sábanas, productos veraniegos | Mantas, alfombras, productos invernales |
Retención de calor: el acrílico destaca en productos invernales
La estructura de la fibra acrílica atrapa burbujas de aire de forma similar a la lana natural. Esta propiedad mantiene su capacidad de retención de calor por kilogramo a un nivel próximo al de la lana. Esta es la razón principal por la que se prefiere el acrílico en la producción de mantas de invierno y alfombras gruesas.
El poliéster, en el mismo volumen, no retiene tanto calor como el acrílico, pero ofrece un aislamiento eficiente en estructuras estratificadas (mantas de doble capa, rellenos intermedios, etc.). Además, el poliéster no es propiamente impermeable; lo que destaca es su alta velocidad de transferencia de la humedad, que permite eliminar rápidamente el sudor o la condensación.
Comparativa por ámbito de uso
Manta
En la producción de mantas, el acrílico se utiliza ampliamente por su alta retención de calor y su tacto similar a la lana. El poliéster, en cambio, se prefiere en el segmento de mantas finas, mantas de verano o mantas antialérgicas. Algunos fabricantes mezclan ambas fibras para alcanzar un equilibrio óptimo.
Piqué
En la producción de piqué, la práctica general del sector puede contemplar poliéster y mezclas; sin embargo, la colección de piqué de Sesli Tekstil se centra en estructuras de algodón y de mezcla de algodón. La transpirabilidad, la absorción de humedad y un tacto amable con la piel —prioridades del confort veraniego— se expresan con más fuerza en la estructura de algodón. Para las demandas de sostenibilidad, en los piqués de mezcla de algodón puede ofrecerse una solución que incorpore hilo de algodón regenerado certificado GRS.
Alfombra
En la producción de alfombras, el acrílico destaca por su viveza cromática y sus propiedades volumétricas. El acrílico admite muy bien la tinción y conserva durante mucho tiempo la solidez del color. Su durabilidad es además un factor determinante en revestimientos de suelo sometidos a un tránsito intenso.
Sostenibilidad: rPET vs acrílico regenerado
El poliéster reciclado (rPET) se obtiene transformando botellas PET usadas en fibras. Este hilo, con una infraestructura de reciclaje muy desarrollada, es uno de los tipos de materia prima más habituales para la certificación GRS.
El acrílico regenerado se obtiene a partir de residuos de producción y desechos textiles industriales. Aunque no cuenta con una red de suministro tan amplia como la del rPET, los fabricantes de Uşak, en Turquía, han desarrollado capacidades relevantes en este ámbito. Ambas materias primas pueden documentarse bajo la certificación GRS.